TIROIDES: QUÉ ESTÁ
CAUSANDO ESTA EPIDEMIA?
A pesar de que se necesitan llevar a cabo más
investigaciones, es generalmente aceptado que la alimentación y la actividad
física desempeñan un papel sumamente importante en la salud de la tiroides.
Durante décadas, hemos sabido que un bajo consumo de yodo conduce a una baja
función de la tiroides y eventualmente esto causa bocio. La sal ionizada fue
creada con el fin de resolver este problema, sin embargo no ha sido la
respuesta.
Existen un gran número de alimentos conocidos como
bociógenos que bloquean el yodo. Dos bociógenos que son bastante comunes en la
alimentación de las personas son los maníes o cacahuates , mantequillas de maní
y la soja utilizada en la mayoría de los alimentos preparados en forma de
proteína vegetal texturizada (un alimento de soja refinado) y aceite de soja.
https://consejosde-entrenamiento.blogspot.com/2020/03/nuestra-agricultura-nuestra-enfermedad.html
El estrés ambiental causado por los contaminantes
químicos, pesticidas, mercurio y fluoruro también daña nuestra tiroides. Cada
vez es más la evidencia que sugiere que el fluoruro, que se encuentra contenido
en las pastas de dientes y en las plantas de tratamiento de agua, podría inhibir
el funcionamiento de la glándula tiroides. Además, el mercurio podría disminuir
la función tiroidea porque desplaza el selenio y el selenio está involucrado en
la conversión de las hormonas tiroides de T4 a T3.
Dado a que la tiroides produce una hormona llamada
calcitonina que permite la absorción de calcio, las personas que toman
medicamentos de reemplazo de la hormona tiroides no arreglarán el problema
principal y la absorción de calcio se verá afectada. Muchas veces, esas
personas experimentan pérdida ósea y esta es la mejor explicación de por qué
tantas personas con hipotiroidismo también experimentan osteoporosis.
https://consejosde-entrenamiento.blogspot.com/2019/06/vitamina-k2.html
Para que la tiroides funcione correctamente nutrir con
grasas como aceite de coco, aceite de oliva virgen, manteca, o mantequilla del
ghee. Evitar por supuesto productos que no son alimentos que carecen de
nutrientes y son de mayor composición de soja trangénica, caseína sintética,
endulzantes, etc, en realidad todo lo que se encuentra en una góndola y
obviamente maníes, aceites industriales y frituras con los mismos.
Si consumir alimentos ricos en yodo, como vegetales
marinos, pescado y huevos.
Consumir más pescado, especialmente los pescados
pequeños de aguas frías como el salmón (evite el de criadero), mariscos, caballa, lenguado y sardinas (al
natural y no enlatada, todos los enlatados como productos envasados en aluminio
como jugos o leches larga vida liberan metales contraproducentes para la
tiroides). Evite los pescados grandes como el atún y el pez espada porque
tienden contener más mercurio.
Un gran número de nutrientes han demostrado contribuir
con la salud de la tiroides, incluyendo el zinc, selenio, vitaminas B, vitamina
C, vitamina E y vitamina A.
Las personas con hipotiroidismo han mostrado tener una
capacidad deteriorada para convertir los beta-carotenos en vitamina A, por lo
que se debe tener cuidado e incluir suplementos de vitamina A, además de
beta-caroteno.
El selenio está
involucrado en la conversión de T4 a T3 y los niveles bajos de selenio podrían
causar niveles bajos de T3. Dado a que el mercurio desplaza al selenio (hígado
de vaca).
Demás está
decir evitar azúcar, harinas y fructosa (jugos exprimidos y algunas frutas).
El clonazepan
contiene cloro que baja la energía, por ende no es recomendado.
Variaciones
de la tsh y hormonas tiroideas libres durante ejercicio incremental aeróbico
máximo. Estudio integrado con diversos parámetros biológicos:
RESULTADOS:
LOS NIVELES DE T4L SE MANTUVIERON ESTABLES TODA LA PRUEBA Y DISMINUYERON
SIGNIFICATIVAMENTE AL FINAL DEL ENSAYO (P <0,05) Y LOS DE T3L DECRECIERON
DESDE EL MINUTO 20 HASTA EL FIN (P <0,001) Y ASCENDIERON EN RECUPERACIÓN
(P<0,05). LOS NIVELES DE TSH AUMENTARON DURANTE LA PRUEBA DESDE EL MINUTO 20
HASTA EL FIN (P <0,001) Y DESCENDIERON EN RECUPERACIÓN (P <0,001) LOS
VALORES DETERMINADOS DE rT3 AUMENTARON DURANTE LA PRUEBA EN LOS MINUTOS 10 Y
FIN (P <0,05), Y DICHA SITUACIÓN SE MANTUVO TRAS CORRECCIÓN SEGÚN VOLUMEN PLASMÁTICO.
Los
ejercicios intensos (HIIT) y de fuerza son los recomendados, no así los de
baja intensidad (caminar, favorece la pérdida de masa muscular y un músculo
activo es importante para la interacción del yodo, cosa que no sucede con la
baja intensidad).
La práctica de ejercicio aeróbico en el umbral ventilatorio hasta
el agotamiento disminuye las hormonas tiroideas seleccionadas durante 24 horas
de recuperación subsiguientes, que las respuestas de cortisol están
inversamente relacionadas con estas reducciones de hormonas tiroideas y, por
último, que los aumentos en la prolactina están directamente relacionados con
los cambios en la TSH.
El ejercicio realizado en el umbral anaeróbico (70 % de la
frecuencia cardíaca máxima, nivel de lactato 4,59+/- 1,75 mmol/L) causó los
cambios hormonales más importantes. Mientras que la tasa de T4, fT4 y TSH
continuó aumentando hasta el 90 % de la frecuencia cardíaca máxima, los niveles
de T3 y fT3 comenzaron a disminuir en el 70 %. Por todo ello, los autores
concluyeron que el ejercicio aeróbico máximo afecta en gran medida el nivel de
las hormonas tiroideas circulantes.
Realizar actividad física en ambientes fríos es contraproducente,
porque aumenta los niveles de cortisol, siendo negativo para la tiroides,
igualmente sucedió durante las investigaciones en atletas con dietas bajas en
nutrientes y falta de sueño.
Tanto el ejercicio aeróbico como el de resistencia afectan,
disminuyendo los niveles de la T4 y T3, pero cuando se realiza actividad física
intensa, el tiempo de recuperación de los valores hormonales normales es mayor.
Asimismo, la ingesta de zinc como suplemento mejora el rendimiento deportivo,
pues inhibe los efectos de disminución de la hormona tiroidea en actividades de
resistencia.
Lic. Gabriel Vercesi